Su telenovela favorita iba a comenzar. “Dulces Desmembramientos” estaba alcanzando unas cotas de audiencia jamás vistas en la televisión del país. Era una telenovela que aunaba el gore y el amor a partes iguales. Se comentaba que podrían retirarla por la crisis que azotaba la cadena, pero seguro que todos sus fans darían parte de su sueldo para que continuara.
Se sentó en el hueco del sofá, que tantas horas televisivas habían dado forma, encendió la televisión y dió un pequeño trago. La primera imagen que salió era un anuncio de “Chicleras Reunidas” la empresa donde trabajaba su nieto. Seguía extrañada de por qué no se hacían eco en ninguna cadena sobre lo que estaba pasando en la ciudad.
- Giovanna Sousa... ¡Dichosos los ojos! Sigues igual de bella que la última vez que nos vimos, si tuviese unos cuantos años menos... Me morderé la lengua, sabes que contigo me suelo comportar -dijo Bob haciendo gala de su irreverencia.
- Si te la mordieras, morirías envenenado querido Robert.
- Por cierto, respondiendo a tu pensamiento sobre lo de las televisiones -mientras, el reptil tomaba asiento en el sofá al lado de Giovanna- he de decirte que lo tenían todo planeado. Acaban de colocar una nave creando un holograma-interactivo-continuo de las dimensiones de la ciudad. Con eso se soluciona el problema de la alarma en las poblaciones contiguas o la tierra en general.
- Veo que Liam y compañía esta vez lo tienen todo mejor preparado. Sabía que no se iba a dar por vencido. ¿Cómo ves a mi nieto?
- Ahora mismo estoy con él acompañándolo a casa de su amigo Kristian. También estoy haciendo lo propio con esa moza tan atractiva que acabará siendo tu nieta política.
- ¿Te refieres a esa joven de los suburbios que alienó Liam con sucias tretas para sus fines?
- Tranquila, creo que la atracción que siente Sarah por Guy acabó con cualquier rastro de malas intenciones que le metiera el señor Moore. Prepárese Giovanna. Ya han llegado los esbirros de los Testigos.
Mientras estas palabras salían de las fauces de Bob, la puerta del bunker se vino abajo. Varios hombres armados hasta los dientes irrumpieron en la casa. Giovanna dió una voltereta y sacó de debajo del sofá una AK-47. Tumbó la mesa de diseño, hecha totalmente de acero, para utilizarla de escudo.
Comenzó la acción. La escena se volvió ensordecedora. Ráfagas de balas viajaban a toda velocidad por la sala. La metralleta de la señora Sousa trabajaba a destajo para dejar como un colador a todos los asaltantes.
- Esto no me lo pierdo -dijo Bob mientras preparaba unas palomitas en el microondas- ¿Te pongo algo con marcha querida?
- ¡Sí! ¿Qué te parece Insane del grupo The Arkhams? Insaaaaaaaaaaaneeeee -Giovanna le respondió con toda tranquilidad mientras cargaba su arma.
Bob encendió la minicadena y cumplió el deseo musical de su amiga. Se sentó en el sofá.
- ¡Cabroneeeeees! No hay nada que me joda más que me molesten viendo la novela.
Uno a uno fueron cayendo todos. Por último la abuela de Guy se puso de pie y vació todo el cargador sobre el último de los matones que quedaba. Este cayó sobre la alfombra teñida en sangre. Giovanna cerró la puerta como pudo y volvió a poner la mesa en su lugar. De fondo comenzó a sonar la música de inicio de la telenovela.
- Ya lo recogeré en otro momento... Bueno, veamos que pasa en el capítulo de hoy. -dijo al sentarse de nuevo en el sofá.
Comenzó el capítulo:
- ¡Oooh! ¡José Luis Armando Pedro! ¿Por qué hay extremidades humanas guardadas en la nevera? ¡Te dije que no quería que te trajeras el trabajo a casa! ¡Mira como dejaste el suelo de la casa! ¡Está lleno de sangre!
- Cariño, sabes que es mi seña de identidad: Amputar los miembros de las víctimas con mi motosierra y después cauterizar las heridas con una plancha portátil. Además, esta vez el jefe me pidió que las llevara frescas a la sala de trofeos. Mañana vendrán unos niños de excursión al museo, y llevan meses esperando una exposición de miembros cercenados.
- No se cuánto más podré aguantar esto querido. Se que tú me perdonaste mi infidelidad con el marido de la hermana del primo del vecino de tu padre... Y que siempre me has tratado como una reina... Pero no puedo ir por la calle sabiendo a qué te dedicas. La gente me mira con miedo. Me siento un monstruo.
- No me hagas decidir entre mi trabajo o tú. Sabes que sois las dos pasiones de mi vida. Pero si hago un balance de las alegrías que me habeis dado cada una... Creo que saldrías perdiendo. El año pasado superé el récord de brazos amputados en un año, y nadie creía que alguien podría superar al hijo de la carnicera, ¡Ese si que era un verdadero “psicokiller”! Este año llevo camino de hacer el record de desmembramientos a personas vivas que se llaman Jacinto del Carmen.
- Vas a tener que decidir. Yo no aguanto más. ¡Me dijiste que me querías más que a nada en el mundo!
- ¿Yo? Estaría borracho. Wendy siempre será la primera en mi corazón. Mi amada Husqvarna 3120XP. Un años más, la mejor motosierra del mercado relación calidad-precio. Así que lo siento cariño. Tú lo has querido.
José Luis Armando Pedro arrancó a Wendy y, con una saña solo digna de él, comenzó a desmembrar a María Asunción Dolores de Múgica. Las salpicaduras de sangre cambiaron la decoración del salón. ¿Quién limpiará todo este desastre si el mayordomo está de vacaciones? ¿Afectará en algo su vida la muerte de su mujer? ¿Volverá esta de entre los muertos para vengarse? ¿Los escolares disfrutarán con la exposición? Todo eso y más en el siguiente capítulo de “Dulces desmembramientos”. Les dejamos con la serie infantil “Los osos amorosos. The New Generation”. ¡No cambien de cadena! La mejor programación siempre aquí: en Televisión Católica Apostólica y Romana.
- Bob, yo es que siempre acabo llorando con la carga emocional que tiene esta serie. Nunca harán una igual -dijo Giovanna secándose las lágrimas con un pañuelo de tela.
- No te pongas sentimental. Esta escenita de acción me ha recordado a los viejos tiempos. ¿Recuerdas aquella época en la que liderabas la resistencia? Aquel grupo militar que había tomado el gobierno con la inestimable ayuda del señor Moore, lo derrocasteis vosotros solitos. ¡Fue impresionante!
- Aquello sí que era divertido. A veces no se veía el suelo de tanta sangre y miembros amputados que había. Por eso me gusta tanto “Dulces desmembramientos”, éramos jóvenes y las hormonas luchaban de nuestra parte, ya me entiendes... El pueblo se unió y conseguimos detener las ansias dictatoriales de aquellos cabrones, no como ahora que cada persona solo mira por su propio interés. Por eso el actual gobierno hace de nosotros lo que quiere, porque no hacemos nada.
- ¿No te entra el gusanillo de volver a las barricadas? La cosa se está poniendo fea y nuestros chicos necesitarán ayuda pronto.
- Bob, soy vieja y estoy cansada. No te digo que no lo eche de menos, pero...
-¡Vamos, no seas modesta! Podrías aguantar una guerra mundial mejor que cualquier soldado de los actuales. Además, no tienes un igual en cuanto a estrategia se refiere.
- Bueno, yo sola no puedo. Encenderé mi vieja emisora de radio y me pondré en contacto con algunas personas. Pero no te prometo nada.
- Eso es lo que quería oír.
- Bob, yo es que siempre acabo llorando con la carga emocional que tiene esta serie. Nunca harán una igual -dijo Giovanna secándose las lágrimas con un pañuelo de tela.
- No te pongas sentimental. Esta escenita de acción me ha recordado a los viejos tiempos. ¿Recuerdas aquella época en la que liderabas la resistencia? Aquel grupo militar que había tomado el gobierno con la inestimable ayuda del señor Moore, lo derrocasteis vosotros solitos. ¡Fue impresionante!
- Aquello sí que era divertido. A veces no se veía el suelo de tanta sangre y miembros amputados que había. Por eso me gusta tanto “Dulces desmembramientos”, éramos jóvenes y las hormonas luchaban de nuestra parte, ya me entiendes... El pueblo se unió y conseguimos detener las ansias dictatoriales de aquellos cabrones, no como ahora que cada persona solo mira por su propio interés. Por eso el actual gobierno hace de nosotros lo que quiere, porque no hacemos nada.
- ¿No te entra el gusanillo de volver a las barricadas? La cosa se está poniendo fea y nuestros chicos necesitarán ayuda pronto.
- Bob, soy vieja y estoy cansada. No te digo que no lo eche de menos, pero...
-¡Vamos, no seas modesta! Podrías aguantar una guerra mundial mejor que cualquier soldado de los actuales. Además, no tienes un igual en cuanto a estrategia se refiere.
- Bueno, yo sola no puedo. Encenderé mi vieja emisora de radio y me pondré en contacto con algunas personas. Pero no te prometo nada.
- Eso es lo que quería oír.
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